¿Luz para refrenar la enfermedad de Alzheimer?

La enfermedad de Alzheimer es un trastorno cerebral que afecta a millones de personas en el mundo. A pesar de décadas de investigación médica, todavía no se ha descubierto un tratamiento capaz de curar a los pacientes.

Los investigadores del LHRC trabajan desde hace tiempo en dispositivos para suministrar a los pacientes dosis saludables de luz, que ayuden a restablecer en ellos el ciclo normal de sueño y vigilia. En este caso se trata de unas gafas de luz azul. Como parte del nuevo proyecto, el LHRC probará si un nuevo conjunto de técnicas para mejorar el sueño y la cognición es capaz de ayudar a combatir los efectos negativos que la enfermedad de Alzheimer tiene en ambos. / Figueiro lab, Mount Sinai Hospital

Los Institutos Nacionales estadounidenses de Salud (NIH) han encargado a la Escuela Icahn de Medicina, dependiente del Centro Médico Monte Sinaí en la ciudad estadounidense de Nueva York, que profundice en una nueva línea de investigación para combatir los efectos de la enfermedad de Alzheimer: la luz como terapia neurológica.

Los investigadores comprobarán si la exposición de los pacientes a una combinación de terapias de luz puede refrenar los síntomas del Mal de Alzheimer.

Una de las terapias utilizará pulsos de luz diseñados para potenciar las ondas cerebrales eléctricas que favorecen la cognición, mientras que la otra va orientada a lograr que los pacientes duerman mejor. La alteración del ciclo de sueño es uno de los efectos de la enfermedad.

La luz es un factor de salud importante pero a menudo infravalorado, tal como señala Mariana Figueiro, del equipo de investigación y directora del LHRC (Light Health Research Center), adscrito al Centro Médico Monte Sinaí.

La enfermedad de Alzheimer y las demencias relacionadas son trastornos neurodegenerativos que dañan principalmente los centros de memoria del cerebro, el lóbulo temporal y el hipocampo.

Los síntomas suelen aparecer en personas mayores de 65 años. Incluyen dificultades para pensar y para recordar, cambios de humor injustificados y episodios de confusión. A medida que la enfermedad avanza, los síntomas empeoran hasta el punto de que el paciente necesita cuidados a tiempo completo.

Recientemente, varias líneas de investigación del laboratorio de la doctora Figueiro y de otros grupos han encontrado indicios de que la luz puede ser una herramienta eficaz para combatir los efectos que genera la enfermedad de Alzheimer.

En el nuevo proyecto, el equipo tiene previsto comprobar si pulsos de luz intermitentes a una frecuencia de 40 veces por segundo, o 40 Hz, pueden no solo aumentar las ondas gamma de la actividad eléctrica en el cerebro de los pacientes, sino también contrarrestar algunos de los problemas asociados a la enfermedad de Alzheimer. El equipo también examinará si la combinación de los destellos de 40 Hz con una terapia de luz diseñada para restablecer el ciclo de sueño-vigilia del paciente también puede ser útil.

NCYT