La primera fábrica espacial de la historia ya está en órbita gracias a SpaceX

La primera fábrica espacial quiere producir una versión más estable del fármaco ritonavir, un medicamento dedicado contra el VIH.

Medicinas y químicos / TANJA IVANOVA / GETTY IMAGES

A mediados de junio, SpaceX lanzó una unidad del cohete Falcon 9 al espacio para desplegar 72 satélites propiedad de clientes de la empresa. Entre estos, destacó uno que tiene la intención de convertirse en la primera fábrica espacial de la historia.

Varda Space es la startup californiana detrás de este peculiar laboratorio que, aprovechando la gravedad cero del espacio, espera producir medicamentos más estables y mejorar el hardware de misiles hipersónicos.

Aunque en Tierra es posible replicar condiciones de ingravidez, el proceso es complicado, costoso y de corta duración. Will Bruey, CEO de Varda Space, asegura que el procedimiento “no se puede replicar en ninguna fábrica en la Tierra”. Bruey está relacionado con las posibilidades que entrega el espacio más allá de las investigaciones científicas o las telecomunicaciones debido a que por años trabajó en SpaceX desarrollando nuevas naves.

El objetivo de la empresa es producir una versión más estable del fármaco ritonavir, un medicamento dedicado contra el virus de inmunodeficiencia humana (VIH). Durante las primeras semana tras el lanzamiento, como informan desde CNN, la fábrica espacial probó sus sistemas para comprobar el correcto funcionamiento de los mismos.

En la segunda semana en órbita, la fábrica especial comenzará las primeras pruebas reales de producción que consisten en calentar y enfriar de manera abrupta el fármaco para comprobar cómo cristalizan las partículas en microgravedad. Luego de este proceso, el movimiento planeado es lograr que la fábrica aterrice en la Tierra con los resultados del experimento en el campo de entrenamiento del Departamento de Defensa de Utah.

La startup californiana afirma que durante los próximos seis o siete años, como mínimo, comenzarán a producir de manera masiva medicamentos desde su fábrica espacial. Mientras esto sucede, su infraestructura funcionará para probar el hardware de los misiles hipersónicos de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.

La primera fábrica espacial que abre nuevas opciones de negocio en el espacio

Aunque esta es la primera ocasión que una empresa privada busca producir medicamentos desde el espacio, la realidad es que desde hace un par de años el método ya se ha probado. En 2019, la farmacéutica Merck realizó un experimento en la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés) para demostrar los beneficios de probar o fabricar medicamentos en gravedad cero.

La prueba se realizó con un tratamiento contra el cáncer que, debido a la cristalización de las partículas en microgravedad, se hizo más estable, lo que en términos prácticos permitía que fuera administrado a los pacientes mediante una inyección, en lugar de hacerlo mediante infusiones intravenosas, como sucede hasta ahora.

Las oportunidades de negocio que la exploración espacial sugiere a corto y mediano plazo, están mucho más centradas en ofrecer acceso a internet de banda ancha por satélite así como, a largo plazo, en viajes comerciales al espacio.

Morgan Stanley estima que “a corto plazo, es probable que el espacio, como tema de inversión, también afecte a una serie de industrias más allá de la aeroespacial y la defensa, como los sectores de hardware de TI (tecnologías de la información) y telecomunicaciones”.

De hecho, la institución financiera estima que la industria espacial global podría generar ingresos superiores a 1 billón de dólares durante 2040, superando los 350 mil millones de dólares alcanzados en 2020, si se aprovechan las “oportunidades más significativas” que ofrecen las conexiones a internet vía satelital.

Sin embargo, la puesta en órbita de la primera fábrica espacial para producir medicamentos abre el panorama alrededor del negocio espacial y lo hace sin más apostando por uno de los mercados más lucrativos en el mundo.

Wired