Fue en los años noventa, durante la ampliación de esa carretera, que se excavaron dos edificaciones tipo palacio, reubicándolos en una de las glorietas de la actual autopista, donde pueden verse. Ahora, gracias a las labores de prospección y salvamento del Tramo 2 del Tren Maya, se realizó un mapeo detallado del sitio y se protegieron los edificios intervenidos. Como resultado de estas tareas fue que se descubrió el plato polícromo.
La pieza cerámica recubría la parte media del entierro de un individuo, posiblemente un miembro de la elite local, como hace suponer su manufactura y el mensaje de su ornamentación, originalmente cubierta de sales y carbonatos. Tras su cuidadosa limpieza en el Laboratorio de Conservación del proyecto, y pese a los desgastes propios del paso del tiempo, en el fondo del recipiente surgió la representación de un jaguar o un hombre vestido con la piel de un jaguar, parado sobre una banqueta. La escena está enmarcada por pequeños recuadros que aluden a los caparazones de una tortuga.
“La investigación tiene que ver con el salvamento arqueológico, la recuperación de valiosa información y materiales que nos permiten entender de mejor manera las características de los grupos humanos, la cultura, las civilizaciones que habitaron este territorio en los diferentes momentos de su devenir. En este salvamento arqueológico están participando cientos de arqueólogos, antropólogos físicos, geomatas, resutauradores y antropólogos, de 10 diferentes instituciones universitarias”, dijo Diego Prieto.
Los hallazgos han sido ubicados gracias al proyecto de salvamento arqueológico bautizado como ‘U lu’umil maaya wíiniko’ob: Un análisis regional del sureste mesoamericano’, donde unos 292 arqueólogos, antropólogos, etnólogos, biólogos, geógrafos, topógrafos y restauradores; y más de 1.000 trabajadores de la región realizan recorridos en superficie con herramientas como la geolocalización mediante GPS, la topografía con tecnología satelital y el uso de sensores LiDAR — una sistema de detección por luz y distancia que desvelar ruinas ocultas por la basta vegetación o enterradas bajo tierra — lo que ha permitido identificar y valorar áreas donde se concentran elementos arqueológicos de forma panorámica. Debido a la concentración de estos vestigios en el camino del tren, el INAH definió áreas críticas donde habrá de establecerse medidas específicas para evitar la destrucción de los basamentos piramidales, plazas o cuadrángulos y terrazas.
Wahyis como personificaciones de enfermedades
Los espíritus wahyis en la esfera sobrenatural eran en muchos casos las personificaciones de enfermedades específicas. Los investigadores Christophe Helmke y Jesper Nielsen, en una reciente investigación, argumentan que lo que en las vasijas pintadas, como en este plato milenario, parecen ser aves en realidad son en realidad las personificaciones de enfermedades relacionadas con el asma, los centípedos son úlceras, mientras venados y monos son calambres.
Las pruebas más contundentes para identificar a los wahyis con enfermedades personificadas las encontramos en El Ritual de los Bacabes, un manuscrito colonial yukateko de finales del siglo XVIII que posiblemente sea copia de un códice más antiguo. El Ritual de los Bacabes contiene 68 textos sobre conjuros, plegarias y recetas médicas para la curación de enfermedades. Las enfermedades ahí referidas adquieren formas de animales u hombres que gozan de un entendimiento propio y son, por tanto, susceptibles a las órdenes del curador, quien trata de expulsarlas del cuerpo del paciente. El nombre de la enfermedad es indicativo de la forma que se cree que toma, ya sea mono, venado, jaguar, aves, insectos o serpientes.
Los nombres de estas entidades provocadoras de enfermedad derivan en muchos casos de la raíz “uay”, haciendo de ese modo explícita la conexión lingüística entre estos entes sobrenaturales del Yucatán colonial y los wahyis del periodo Clásico que eran concebidos como algún tipo de viento o “malos aires” y que, como habían intuído diversos investigadores, estaban directamente relacionados con las enfermedades.