Así fue el hallazgo de la piedra de Rosetta, el objeto que permitió descifrar los jeroglíficos egipcios
July 16, 2022 El Mundo , NoticiasEn el presente, la Piedra de Rosetta es la pieza arqueológica más visitada del Museo Británico de Londres. Te contamos más acerca de ella.
Un destacamento militar francés, bajo las órdenes del oficial Pierre-François Bouchard (1771-1822), desenterraba una antigua fortaleza, denominada por los franceses Fort Julien, en Rashid (Rosetta), en la costa norte de Egipto. Era el 15 de julio de 1799.
Bouchard era un oficial de ingenieros del ejército de Napoleón, que se encontraba en aquella parte del mundo en una campaña militar en contra de Inglaterra.
De pronto, un soldado descubrió un bloque de piedra granítica de unos 760 kilos. La piedra se encontraba en una vieja pared que estaban demoliendo como parte de los trabajos de construcción del fuerte Julien.
Los soldados estaban maravillados por el hallazgo, el cual dos décadas después resultó ser un elemento clave para descifrar los jeroglíficos egipcios. Era la Piedra de Rosetta.

La piedra Rosetta / Hans Hillewaert, / Wikimedia Commons.
Cómo es la Piedra de Rosetta
En la cara pulimentada de la piedra aparecían tres tipos de escritura: en la parte superior, compuesta por 14 líneas, se leían jeroglíficos egipcios; en la parte central se leían 32 líneas escritas en demótico, la última fase de la escritura egipcia; por último, en la parte inferior aparecían 54 líneas en griego, una lengua hablada y escrita en el antiguo Egipto desde la época helenística.
Se trasladó la piedra hasta el Instituto de Egipto en El Cairo, recientemente fundado en 1798. Hacía más de mil años que el significado de los jeroglíficos se consideraba perdido, por lo tanto, la piedra pronto se vio como una posible fuente para conocer su significado.
El Courrier de l’Égypte, periódico oficial de la expedición francesa, informó del descubrimiento en septiembre. La nota hablaba de la posibilidad de que la piedra pudiera contener la clave para descifrar los jeroglíficos egipcios.

Pierre-François Bouchard
¿Quién descifró la piedra de Rosetta?
Tras derrotar, en 1801, a las tropas napoleónicas en Egipto, los ingleses se llevaron la piedra como botín de guerra.
Thomas Young (1773-1829), un físico inglés, fue el primero en mostrar que algunos de los jeroglíficos en la Piedra de Rosetta eran los sonidos de un nombre real, el del faraón Ptolomeo.
Sin embargo, Jean-François Champollion (1790-1832), finalmente descifró los jeroglíficos egipcios a través de la Piedra de Rosetta, en 1822. Este estudioso descifró completamente el texto, al descubrir que los jeroglíficos eran en realidad una mezcla de elementos alfabéticos, determinativos y silábicos.

Jean-François Champollion. / Musée de l’Ancien Évêché, Grenoble
De esa manera, el significado completo de los jeroglíficos egipcios, perdido durante 1600 años, pudo redescubrirse por fin.
Los tres epígrafes escritos en tres lenguas distintas eran en realidad versiones de un mismo texto. La estela contenía un decreto sacerdotal en honor del faraón Ptolomeo V, datado en el año 196 a.C.
Champollion anunció su descubrimiento en un artículo de la Academia de Inscripciones y Bellas Letras de París el viernes 27 de septiembre de 1822.
Por otro lado, la piedra se convirtió en objeto de rivalidades desde su cambio de “propiedad” francesa a la británica, durante las guerras napoleónicas. También se produjo una larga disputa sobre el valor de las contribuciones de Young y Champollion en su estudio. Como si lo anterior no fuera suficiente, desde 2003, Egipto reclama su devolución.
En el presente, la piedra de Rosetta es la pieza más visitada del Museo Británico de Londres.
¿Qué dice la Piedra de Rosetta?
El texto comienza por alabar algunas de las nobles hazañas y logros del rey, tales como la entrega de regalos al templo, la concesión de una reducción de impuestos y la restauración de la paz en Egipto después de una rebelión que comenzó durante el reinado de Ptolomeo IV Filopator, su predecesor.
A cambio de estos servicios, el consejo de sacerdotes promete una serie de acciones para reforzar el culto real de Ptolomeo V Epífanes, como la construcción de nuevas estatuas, mejores decoraciones para sus santuarios y festivales para su cumpleaños y el aniversario de su ascenso al trono.
Finalmente, el decreto declara que debe estar inscrito en piedra en jeroglíficos, en demótico y griego y colocado en los templos en todo Egipto.